La obesidad, diabetes mellitus y el síndrome metabólico son algunos factores que fomentan el desarrollo del hígado graso no alcohólico, el cual se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en este órgano.

De acuerdo, a un estudio realizado recientemente por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, confirmaron que esta acumulación de grasa genera inflamación en el hígado, con la cual se puede desencadenar fibrosis, daño hepático crónico o cirrosis.

No obstante, existen alimentos que reducen la grasa de tu hígado, lo cual es muy benéfico, ya que si empiezas a controlar tu alimentación puedes mantener alejada esta enfermedad de tu cuerpo.

Los alimentos ricos en Vitamina E como las espinacas, nueces, aceite de girasol, te ayudarán a prevenir el hígado graso, según una investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve, en Ohio.

Mientras que otro estudio de la Universidad de McGill sugiere que las algas, son ricas en nutrientes y bajo en calorías. Además desintoxica tu cuerpo de una sustancia llamada estroncio.

De la misma manera, existen otros alimentos como el ajo, semillas de sésamo, jengibre y Coles de Bruselas, también ayudarán a prevenir esta enfermedad.

El hígado graso es asintomático, por lo que es importante que lleves hábitos saludables como una dieta equilibrada, un peso adecuado, así como la práctica de ejercicio.

Por último, trata de reducir el consumo de alcohol y la ingesta de medicamentos innecesarios.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

trece − tres =